Descubre por qué el champagne es una bebida para deleitar el paladar

Francia posee una gran herencia vinícola. Esta nación es mundialmente conocida por producir en sus bastos viñedos, el vino de la mejor calidad. Entre sus diversas opciones, destaca el champagne; una exquisita bebida de lujo que, a través de muchas generaciones, ha estado presente en las más sublimes celebraciones.

Orígenes del champagne

Los romanos dejaron muchos viñedos en Francia, tras su retirada en el siglo V. Sin embargo, fue la llegada de la iglesia católica quien le concedió al vino gran parte de la importancia que hoy en día mantiene.

De hecho, en los monasterios, los monjes se encargaban de sacar adelante la producción vinícola. Estos llevaban registros de las mejores tierras para cultivar, los tipos de uva utilizadas y las lluvias que caían al año.

Fue en Francia, durante el siglo XII, donde nació un vino espumoso totalmente diferente para la época; el champagne. Y se le atribuye su creación a un monje benedictino llamado Dom Pierre Pérignon. Aunque, cabe destacar que se trató de un descubrimiento accidental.

En un monasterio benedictino de Hautvilliers, en la región de Champagne, Dom Pérignon era el encargado de la bodega donde los monjes almacenaban gran variedad de vinos blancos y tintos.

Dom Pérignon no buscaba elaborar vino espumoso. En realidad, deseaba innovar con la elaboración de vino blanco por medio de uvas tintas. Por lo que pasó muchos años perfeccionando la fórmula para desarrollar un excelente vino blanco de exquisito sabor, al mezclar diferentes vinos de diversos viñedos de la región.

Una noche, después del invierno, Pérignon se percató que el vino blanco soltaba muchas burbujas. Las cuales, al acumularse en las botellas, las hacían estallar en cadena o disparar los tapones. Este detalle sacudió la cabeza del monje por mucho tiempo, por lo que se decidió a tratar de evitar la formación de burbujas.

La explosión de las botellas era muy común. Esto se debe a que la región de Champagne era muy fría. Cuando el vino era embotellado, el invierno hacía que la fermentación se detuviera.

No obstante, cuando las temperaturas volvían a subir, el proceso de fermentación iniciaba nuevamente. Al estar el vino embotellado, el gas no podía escapar y, al tratarse de botellas muy delgadas y frágiles, la explosión era inminente.

Pérignon se encargó de estudiar este fenómeno, al cual denominó como “vino loco”. Una noche, decidió probar el burbujeante líquido y quedó fascinado con su sabor. Por lo que se concentró en mejorar la fórmula de conservación del vino y evitar que las burbujas escaparan.

En un principio, al monasterio llegaron nuevas botellas; mucho más gruesas y, por lo tanto, más resistentes. Seguidamente, Dom Pérignon estudió en los corchos que utilizaban los peregrinos españoles para cerrar sus cantimploras.

El monje determinó que esta era la mejor forma para cerrar el vino de forma casi hermética. Por lo que comenzó a utilizarlos, junto a un bozal de alambre para que la segunda fermentación pudiera llevarse a cabo sin problemas y así evitar el estallido de las botellas. De esta forma, nace el champagne.

Dom Pérignon murió en el año 1715, y pasó a la historia por haber dejado una serie de reglas para la producción del champagne a partir de la segunda fermentación, las cuales, siguen siendo empleadas en la actualidad. Por ejemplo:

  • Utilizar uvas de diferentes regiones y viñedos.
  • Podar los viñedos para que su altura no supere los 90cm.
  • Recolectar uvas enteras en temporadas frías.
  • Evitar cualquier tipo de maceración.
  • Utilizar telas húmedas para mantener hidratados los racimos cuando estaban bajo el sol.

Entre otros principios para garantizar que el aroma y sabor del champagne no se viera alterado. Este vino espumoso era muy solicitado por los ingleses, quienes constantemente pedían que los monjes les enviaran vino burbujeante.

Otra figura importante de la producción del champagne, fue Barbe-Nicole Ponsardin Clicquot, quien se convirtió en “la gran dama del champán”. En 1805, esta mujer heredó el negocio de vinos espumosos de su marido.

La viuda Clicquot se encargó de inventar un sistema que permitiera eliminar los sedimentos del champagne, para concederle a este vino un sabor mucho más agradable y hacerlo más apto para las mujeres.

En la actualidad, el champagne es una clase de vino espumoso, cuya apelación es de Origen Controlado. Esto significa que su elaboración es exclusiva de la región de Champagne, Francia. Cualquier otro elaborado en otra región, será considerado vino espumeante, pero no como champagne.

 

Modo de preparación

El champagne es elaborado, principalmente, por tres variedades de uvas: Chardonnay, Pinot Meunier y Pinot Noir. El primer paso de su elaboración es cosechar uvas un poco antes de su maduración. Seguidamente, se procede a la primera fermentación, para su posterior clarificación y estabilización.

Luego, se le agrega azúcar y levadura al vino para que se produzca una segunda fermentación. Posteriormente, será embotellado con un tapón temporal.

 

Cabe destacar que esta segunda fermentación en el proceso de elaboración del champán es lo que le diferencia del vino blanco. Aunque, otra diferencia es que el vino blanco requiere de uvas cuya maduración sea óptima; mientras que para el champán, las uvas son cosechadas un poco antes de su maduración.

La segunda fermentación generada por la glucosa de la levadura da paso al alcohol y ocasiona la formación de gas carbónico, el cual se queda estancado en la botella, creando burbujas. Este fermentado debe ser lento para que las burbujas sean pequeñas y que la calidad del vino sea mejor.

Cuando los nutrientes de la botella desaparecen, la levadura comienza a morir y pasa a depositarse en el fondo, formando un sedimento. Para extraer el sedimento, es necesario voltear la botella, para que las impurezas pasen al cuello de la misma.

Las botellas son introducidas en un tablero con orificios, y se procede a realizar el degüello. Una técnica que consiste en sumergir el cuello de la botella en una solución frigorífica, la cual congelará el área donde se encuentra el sedimento.

Seguidamente, se retira el tapón temporal para extraer del interior de la botella todo el sedimento y una pequeña porción de líquido. Cuando el vino está totalmente limpio, se le agrega una solución de azúcar en alcohol, cuyas proporciones va a depender del tipo de champagne que se esté elaborando.

Finalmente, a la botella de champagne se le coloca el corcho definitivo; el cual, para darle mayor seguridad, se le ajusta un bozal de alambre para evitar que las burbujas escapen.

 

Tipos de uva utilizadas

Las tres principales uvas utilizadas para la elaboración del champán son: chardonnay, pinot noir y meunier. Siendo la pinot noir la más abundante de las tres.

Pinot Noir: 39% de la superficie de los viñedos están compuestos por uvas pinot noir. Esta variedad de uva es la encargada de concederle cuerpo y textura al vino. Suelen crecer en la montaña de Reims y en el Cote de Blancs, pero también son habituales en el Valle de Marne.

A pesar que el champán es un vino blanco, una particularidad es que está elaborando en gran parte por uvas tinta. La pinot noir, por ejemplo, en una uva tinta. Cuando se habla de blanc de noir; se refiere a un vino elaborado exclusivamente con uvas pinot noir.

 

Meunier: Esta variedad de uva representa el 33% del viñedo y suele otorgarle redondez al champán. Son comunes del Valle de Marne y del Macizo de Saint Thierry. Normalmente, se les considera menos finas que las uvas pinot noir y chardonnay.

 

 

 

Chardonnay: Representan el 28% de uvas plantadas en el viñedo y crecen en el Cote de Blancs. Son quienes le confieren la elegancia y a buen vino espumoso. La utilización de chardonnay en el champán le convierte en un producto de lujo.

De hecho, cuando un vino está elaborado únicamente de chardonnay, se le conoce como un blanc de blancs, es decir, un vino súper blanco de altísima calidad.

En cifras, este trío de uvas representan el 99.7% de todas las viñas dedicadas a la elaboración del champán.

Sin embargo, cuando se habla de champán, cabe destacar que existen en total siete variedades de uva que están autorizadas para la elaboración de este vino espumoso. Las cuatro uvas restantes son: pinot blanc, pinot gris, arbanne y petit meslier.

Aunque, estas variedades minoritarias sólo representan el 0.3% de la viña, en años recientes, se han vuelto muy populares en las catas de vino.

Tipos de champagne

Para determinar los tipos de champán, hay que tener en cuentas ciertas clasificaciones. Por un lado, el porcentaje de uvas empleadas en la elaboración de vino es determinante en el tipo de champagne se quiere obtener. En la actualidad, estos son los tipos existentes:

Blanc de Blancs:

Este es un vino elaborado exclusivamente de uvas chardonnay. Este  vino blanco espumoso es un champagne de lujo y de muy buena calidad. Sin embargo, esta denominación también se le suele otorgar a otros vinos espumeantes que no son champán.

Blanc de Noir:

Es un vino elaborado únicamente con uvas pinot noir o pinot meunier. A pesar de tratarse de uvas tintas de pulpa blanca, el color del hollejo no afecta el color del caldo gracias a una técnica de presión rápida.

Prestige Cuvée:

Estos vinos son catalogados como champagne de lujo. Están elaborados con diversas uvas, lo cual permite experimentar sabores singulares de alto nivel. Por lo general, un prestige cuvée representa al mejor vino de la casa, y esta designación es otorgada por cada bodega al vino de su preferencia.

Rosé Champagne:

Este tipo de champán de color rosado se obtiene al mezclar champagne tinto con champagne blanco. Aunque también se puede obtener a través de la maceración de las uvas.

 

Los tipos de champán también pueden clasificarse según su dulzura. En estos casos, pueden ser:

Brut Nature, Zéro e Non-dosé:

Esta denominación se le da a todo aquél champán que posea hasta 3 gr de azúcar por litro. Cabe destacar que es dulzor natural y no azúcares añadidos.

Extra Brut:

Esta denominación le es dada al caldo que posee hasta 6 gr de azúcar por litro.

Brut:

Hace referencia a un caldo que se caracteriza por ser casi seco. Normalmente, sólo contiene alrededor de 12 gr azúcar añadida por litro.

Extra sec:

Aunque no se le considera un caldo dulce, los vinos que poseen esta denominación suelen contener entre 12 a 17 gr de azúcar añadida por litro.

Sec:

Este tipo de vino se caracteriza por contener entre 17 y 32 gr de azúcar añadida por litro.

Demi-Sec:

Esta denominación se le da a los vinos espumosos que contienen entre 33 a 50 gr de azúcar por litro.

Doux:

Es considerada como la variedad de champán más dulce que existe. Esta contiene más de 50 gr de azúcar por litro.

Finalmente, también hay que tener en cuenta que la mayoría de las botellas de champán no traen indicado el año de elaboración.

Esto se debe a que se suelen mezclar diferentes cosechas para que vinos más viejos concedan todas sus propiedades a los vinos más frescos. En estos casos, los tipos de champagne son:

Millésime:

Esta denominación es utilizada cuando la cosecha de un año en específico ha sido totalmente excepcional.

NV o Non Vintage:

Hace referencia a los caldos elaborados con diversos vinos de otras millésime. Los vinos Non Vintage deben envejecer durante un periodo de 15 meses.

Vintage:

Esta denominación hace referencia a los caldos que están elaborados de una misma cosecha. Por lo general, estos vinos deben envejecer por un periodo de 36 meses.

Premier Cru o Gran Cru:

Son aquellos vinos elaborados por la cosecha de un único viñedo.

Crémant:

Esta denominación se refiere a los vinos espumosos que contienen menos gas que otros. Esto se debe a que su tiempo de fermentación es limitado, en comparación.

 

Marcas del champagne

Existen numerosas marcas de champagne. Entre las cuales, destacan:

Dom Perignon: Esta marca es la más reconocida a nivel mundial, y también una de las más caras en la historia. Su primera producción data de 1694 y lleva el nombre de su creador, el monje Dom Pérignon.

Veuve Clicquot: Fundada en 1772, fue una de las marcas preferidas por las familias adineradas de la época. Originalmente, se le conocía como Clicquot-Muiron, pero el nombre cambió a Veuve Clicquot cuando “la gran dama del champán”, Barbe-Nicole Ponsardin Clicquot, se convirtió en la propietaria.

Moet & Chandon: Fundada por Moet Hennesey en 1743, esta marca de champagne de lujo se caracteriza por poseer un color amarillo pálido con cierta tonalidad verdosa.

Nicolas Feuillatte: Está conformada por 82 cooperativas cultivadoras de uva para la elaboración de champán. Fue fundada en el año 1972.

Pommery & Greno: Fue fundada en la ciudad de Reims en el año 1836 y desde entonces se le considera a su producto como un champagne de lujo. Se les reconoce la creación del brut nature, el cual es la especialidad de la casa.

Perrier-Jouet: Esta casa, creada en 1811, se caracteriza por producir champán non vintage. Además, fue la primera bodega en producir champagne brut.

Lanson: Esta marca de champagne, la cual se fundó en 1760, fue a ser el preferido de las monarquías de España, Suecia e Inglaterra.

Laurent-Perrier: Esta bodega se fundó en 1812 y se especializa en la elaboración de champán con base de uvas chardonnay. Su color recuerda al oro y sus aromas son altamente cítricos.

Taittinger: Fue fundada por Jacques Fourneaux en 1734. De color amarillo pálido y pequeñas burbujas, su champagne de lujo más representativo es el Comtes Champagne, el cual está elaborado al 100% de uvas chardonnay.

Piper-Heidsieck: Se trata de una de las marcas más exclusivas y elitistas en el mundo. Fue fundada en 1785 y su producto ha sido el favorito de numerosas personalidades como actrices y miembros de la realeza.

Precios del champagne

En el mercado es posible encontrar champagne de lujo en una amplia variedad de precios. El valor de una botella de champagne dependerá de la cantidad, el porcentaje de uvas utilizadas, la cantidad de azúcares e, incluso, el tiempo que lleva envejeciendo.

Por esta razón, la diferencia entre precios es abismal. En las diferentes bodegas que se encuentran alrededor del mundo, es probable que encuentres botellas de champán que van desde los 140 euros hasta los 38.000 euros. Aunque, también es posible encontrar caldos más baratos a partir de los 35 euros.

 

Curiosidades sobre el champagne

Si te sientes apasionado por el atrapante mundo del champagne, pon atención a los siguientes datos curiosos para que seas el centro de nuevos temas de conversación.

 

  • Cantidad de burbujas: Una simple botella de champagne tiene, aproximadamente, más de siete millones de burbujas. Lo que implica que cada copa se lleva un millón.

  • Altas presiones: Las botellas de champán contienen una enorme presión en su interior, la cual equivale a tres veces la presión de los neumáticos de un coche.

 

  • ¿Por qué el champán sólo se produce en la región de Champagne?: La región de Champagne, Francia, posee un suelo calcáreo, el cual retiene el agua y calor, lo cual favorece el crecimiento de las uvas. Sus 34.000 hectáreas de viñedo son tan emblemáticas que, en el 2016, fueron declaradas como Patrimonio de la Humanidad.

 

  • Valor de oro: El champagne de lujo tiende a tener una coloración dorada, aunque esta no es la única similitud que tiene con el oro. Esta bebida puede encontrarse en el mercado por miles y miles de dólares. De hecho, una hectárea de viñedo en la región de Champagne puede costar más de un millón de dólares. Por esa razón esta bebida es la favorita entre familias adineradas.

  • ¿Cómo se bebe el champán?: Primeramente, el champán debe estar a una temperatura ideal. Los expertos aseguran que la bebida debe estar a una temperatura de 8° C. El champán nunca debe guardarse en un congelador, pues podría perder muchas propiedades.

Además, debe servirse en copas lavadas en agua tibia sin detergente. Finalmente, una vez abierta, no hay forma alguna  de conservar las burbujas. Aunque estas pueden llegar a durar entre 2 a 3 días, lo recomendable es tomarse la botella entera.

  • No importa tanto la cosecha: Generalmente, la mayoría de las botellas de champagne son Non Vintage. Esto significa que el vino está compuesto por distintos caldos de cosechas anteriores para que la calidad se mantenga óptima y equilibrada. Sin embargo, es posible encontrar vinos de una cosecha exclusiva.

 

  • Su sabor no es difícil de describir: Normalmente, al probar el champagne se busca describir los aromas, la frescura y la limpieza del mismo. Además, lo realmente importante es identificar si se trata de un vino seco o dulce. De resto, hablar de otras características es innecesario, a menos que se trate de un champagne rosé.

 

  • El champagne engorda muy poco: El champán brut y extra brut son consideradas como las bebidas alcohólicas que generan menos gordura. Por esa razón, es la bebida preferida por personas que desean conservar una Figuera esbelta, como las modelos o actrices.

 

  • Combina con todo: Hay quienes tienen la creencia que el champán, al ser utilizado en reuniones de élite o celebraciones importantes, sólo combina con platillos de la alta cocina. Sin embargo, la realidad es que esta bebida combina con cualquier comida y postre. Asimismo, su uso no sólo se limita para brindar después de cada comida.

  • ¿De dónde salen las burbujas?: Esto se debe a la segunda fermentación que tiene lugar en la botella. A esta técnica tradicional se le conoce como “champenoise”, y fue ideada por el monje Dom Pérignon. Por medio de este método, el dióxido de carbono se acumula en el interior de la botella.

 

 

Dato adicional: ¿Cómo se elabora el champagne rosé?

 

El champán Rosé se consigue por la combinación del vino tinto de calidad Premium y un vino blanco espumoso. De este modo, se consigue una mezcla de sabores y aromas que son únicos y característicos de este tipo de champagne.